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Mazda MX-5 2024: por qué 181 CV todavía pueden ser suficientes

Motor delantero, propulsión y cambio manual: analizamos con datos la fórmula del roadster que evita la escalada de peso y potencia.

Mazda MX-5 rojo circulando junto a la costa

El MX-5 2024 conserva una arquitectura cada vez menos habitual: motor atmosférico delantero, propulsión trasera y una caja manual de seis marchas en las versiones Sport y Club del mercado estadounidense. Su cuatro cilindros de 2,0 litros produce 181 hp a 7.000 rpm y 151 lb-pie a 4.000 rpm.

La actualización introdujo un diferencial autoblocante asimétrico disponible y un modo DSC-Track en la versión Club. El sistema Kinematic Posture Control puede frenar levemente la rueda trasera interior para reducir el balanceo sin añadir hardware pesado.

Sobre el papel, su potencia queda lejos de la de muchos deportivos actuales. Esa comparación aislada pierde el punto: la respuesta atmosférica, el tamaño compacto y una masa contenida permiten aprovechar más prestaciones a velocidades razonables. Es una inferencia técnica, no una medición de pista propia.

El resultado es una fórmula coherente. Mazda mejora conectividad y control sin sustituir el carácter mecánico del auto. En un mercado obsesionado con cifras máximas, el MX-5 continúa defendiendo que la diversión también depende de cuánto automóvil hay que mover.

Fuente primaria consultada: Mazda USA Newsroom. Texto original de Torque Atlas.