TECNOLOGÍA

SKYACTIV-X: cómo Mazda controla la combustión por compresión con una bujía

La tecnología SPCCI utiliza una pequeña combustión iniciada por chispa para controlar una mezcla pobre que después se enciende por presión.

Mazda3 rojo con el capó abierto en un taller de ingeniería

Un motor de gasolina normalmente inicia la combustión con la chispa de una bujía. Un diésel comprime el aire hasta que el combustible se enciende. SKYACTIV-X busca combinar características de ambos mediante SPCCI, siglas de encendido por compresión controlado por chispa.

La bujía crea una pequeña esfera de fuego que eleva presión y temperatura dentro del cilindro. Ese aumento provoca la combustión por compresión del resto de la mezcla, que puede ser mucho más pobre que en un gasolina convencional.

El reto es mantener el fenómeno estable con distintas cargas, temperaturas y velocidades. Mazda utilizó modelos de combustión, medición de alta velocidad y aprendizaje automático para reducir el tiempo de calibración y ampliar el rango operativo de SPCCI.

No es un motor que funcione siempre como diésel ni una solución sin emisiones. Es una manera sofisticada de mejorar eficiencia y respuesta conservando gasolina, bujías y catalizador. Su importancia está en haber llevado una idea de laboratorio a producción.

Fuente primaria consultada: Mazda Motor Corporation. Texto original de Torque Atlas.