Toyota GR86: el deportivo que todavía confía en el equilibrio
Un bóxer atmosférico de 2,4 litros, 235 CV, propulsión y una masa desde 1.260 kg sostienen una receta deliberadamente sencilla.

El GR86 conserva una configuración casi extinta entre deportivos asequibles: motor delantero atmosférico, cambio manual disponible y propulsión trasera. El bóxer FA24 de 2,4 litros produce 173 kW, equivalentes a 235 CV, y 250 Nm.
Toyota declara 6,3 segundos de 0 a 100 km/h, frente a 7,4 segundos del modelo anterior. La ganancia procede tanto del desplazamiento adicional como de una curva de par más llena, no de un turbocompresor que cambie la respuesta.
Según versión y transmisión, el peso oficial japonés parte de 1.260 kg. El capó, el techo y los guardabarros delanteros utilizan aluminio, mientras la rigidez torsional aumentó aproximadamente un 50 por ciento respecto al 86 previo.
Esto no es una prueba instrumentada propia. Es un análisis técnico de su propuesta: potencia utilizable, centro de gravedad bajo y controles legibles antes que cifras extremas. Su interés reside precisamente en esa coherencia.